El equilibrio del poder y el Centro consciente
Manifiesto
En medio de la controversia política que vive Puerto Rico, la discusión pública parece haberse dividido en múltiples narrativas.
Las democracias no se sostienen por unanimidad.
Se sostienen por la tensión permanente entre pluralidades.
Por otra parte en los programas de análisis, algunos comentaristas hablan de crisis institucional.
Otros reducen el conflicto a una pelea interna del Partido Nuevo Progresista.
Además hay algunos abogados y comentaristas que incluso evocan la posibilidad de otro “Verano del 19”, como si las tensiones institucionales debieran resolverse nuevamente en la calle.
Mientras tanto, los medios multiplican entrevistas, declaraciones y análisis que alimentan el espectáculo político.
Pero en medio de ese ruido, una pregunta fundamental permanece casi ausente:
¿Qué función cumplen las instituciones cuando el poder comienza a tensionarse?
El Senado de Puerto Rico ha citado al Secretario de la Gobernación a una Comisión Total; y no se trata de una vista ordinaria.


Proyecto del Centro consciente



Civilización y resistencia
Es un mecanismo institucional extraordinario mediante el cual el Senado completo ejerce su poder de fiscalización.
Algunos sectores han interpretado esta citación como un ataque político.
Otros como una lucha de poder dentro del mismo partido de gobierno.
Sin embargo, reducir el conflicto a una disputa personal es perder de vista el punto central.
El Senado de Puerto Rico no representa a una figura política individual.
El cuerpo legislativo representa al pueblo.
Sus miembros fueron electos mediante voto democrático para legislar y también para fiscalizar el ejercicio del poder ejecutivo.
Cuando el legislador solicita información sobre decisiones administrativas o contractuales del gobierno, no está actuando como adversario del Ejecutivo.
Está actuando como una de las instituciones que sostienen el equilibrio del sistema.

La democracia no es la ausencia de conflicto.
Es el arte de sostener el conflicto sin destruir el sistema.
El problema de reducir todo a una pelea
En medio del debate, muchos comentaristas han repetido una frase común:
“Los políticos deberían dejar de pelear y ponerse a trabajar.”
La frase suena razonable.
Pero también es profundamente simplista.
Porque fiscalizar el poder también es trabajo de cuerpo que representa al pueblo.
Las democracias no funcionan únicamente cuando los poderes del Estado cooperan.
Funcionan también cuando se supervisan mutuamente.
La fiscalización legislativa no es un obstáculo al gobierno.
Es una de las condiciones que evita el abuso del poder.
Distracción del personalismo
Me llama mucho la atención que en las últimas horas, la gobernadora ha señalado que el presidente del Senado actúa motivado por aspiraciones políticas futuras.
Incluso ha expresado arrepentimiento por haber solicitado el voto para él durante la pasada elección.
Las democracias no colapsan cuando las instituciones se cuestionan entre sí.
Colapsan cuando dejan de hacerlo.
Ese tipo de declaraciones trasladan la discusión hacia el terreno personal.
Pero cuando el debate se reduce a personalismos, ocurre algo peligroso:
El voto del pueblo pierde peso.
Porque el presidente del Senado no ocupa su cargo por recomendación de la gobernadora.
Lo ocupa porque fue electo por los ciudadanos de Puerto Rico.
Cuestionar su función institucional desde la lógica de una relación personal o partidista es ignorar el principio básico de la separación de poderes.
Riesgo del espectáculo político
Mientras algunos sectores del análisis político buscan elevar el debate, otros parecen interesados en convertir la controversia en espectáculo.
Donde desaparece la tensión institucional, comienza la ilusión del poder absoluto
Algunos analistas invitan a la confrontación.
Otros hablan de residenciamientos o caídas institucionales como si el sistema estuviera al borde del colapso.
Otros, en cambio, reducen todo a un problema partidista.
Pero la democracia no se fortalece cuando el debate se convierte en circo.
Se fortalece cuando las instituciones cumplen su función.
El Senado fiscaliza…y…El Ejecutivo responde.
Y un sistema transparente continúa funcionando frente al soberano pueblo de Puerto Rico .

Cuando los poderes se vigilan mutuamente, la democracia respira.
Posibles escenarios
De la Comisión Total pueden surgir varios caminos.
- Puede producirse una clarificación institucional, donde el Secretario de la Gobernación responda las preguntas del Senado y el país obtenga mayor transparencia.
- Puede producirse una escalada política que profundice la polarización.
- Puede producirse una disputa judicial sobre los límites de la fiscalización legislativa.
- Puede producirse algo más silencioso pero más peligroso: una erosión progresiva de la confianza pública en las instituciones.
El Centro
En medio del ruido político, el desafío más importante sigue siendo el mismo.
¿Cómo se sostiene el equilibrio del poder?
El Centro consciente no propone eliminar la tensión entre las instituciones.
La tensión es parte natural de la democracia.
Pero el Centro recuerda algo fundamental:
Las instituciones no existen para proteger la comodidad de quienes gobiernan. Existen para proteger el equilibrio del sistema que representa al pueblo.
Cuando ese equilibrio se pierde, el debate político se vuelve ruido.
Cuando ese equilibrio se sostiene, incluso los conflictos más intensos pueden fortalecer la democracia.
Ese es el verdadero eje del poder.
Y ese eje no pertenece a ninguna persona….
hablo con usted funcionario publico
Ese eje y ese poder le pertenece al soberano pueblo de Puerto Rico
– Malvin El Poeta
Universo del Centro

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